El síndrome de la máquina de coser

Cuánto más tiempo dedican las costureras a un trabajo repetitivo en el que se producen sobrecargas de trabajo en partes localizadas del cuerpo, mayores y más serias son las dolencias crónicas en la espalda y en la región cervical. Por tanto hay que cambiar las condiciones de trabajo de las costureras para impedir que dichas lesiones crónicas proliferen y aumenten.

En las costureras se presenta de manera significativa, en comparación con trabajadoras de otras actividades, una frecuencia mayor de dolencias cervicales, dolores en la nuca y dolores de espalda de carácter crónico. Estas dolencias son consecuencia del denominado “síndrome de la máquina de coser”, padecimiento que debiera pasar a engrosar la lista de enfermedades profesionales.

Dos médicos daneses especialistas en salud laboral, Ove Gaardboe-Pulsen y Johan Hviid Andersen, han realizado una investigación sobre este tema y han demostrado científicamente aquello que hasta hora podría uno imaginarse analizando las condiciones de trabajo de las costureras. Igualmente han puesto de manifiesto que muchas costureras terminan padeciendo dolencias generalizadas de estrés. La reacción conjunta entre el estrés y los dolores crónicos producen un empeoramiento de ambos tipos de dolencias.



 

También ha quedado patente la relación directa entre las dolencias crónicas de las costureras y tiempo trabajado, así, en el grupo de trabajadoras que llevan trabajando menos de siete años, la proporción de costureras con dolores crónicos es de 1,5 a 1,8 veces superior al de las trabajadoras de otras actividades laborales, mientras que en el grupo de costureras que llevan trabajando más de 15 años, dicha proporción es de 4,4 a 6,8 veces superior.

En nuestro país, existen aproximadamente un cuarto de millón de costureras, de las que unas 40.000 son andaluzas.

Para escapar del desempleo imperante en nuestro país muchas trabajadoras se han visto impulsadas a formar cooperativas, especialmente de trabajo asociado, en el sector de la confección y cuyo planteamiento es crear y mantener el empleo al precio que sea. Muchas de estas cooperativas, rozan la economía sumergida, con salarios bajos, trabajo a destajo, sin cumplir la normativa vigente en materia de afiliación a la seguridad social ni en materia de prevención de riesgos laborales, todo ello, acrecienta el riesgo de sufrir lesiones laborales crónicas.

La dolencias crónicas reducen la capacidad laboral delas costureras y conducen a reacciones de estrés generalizadas, existiendo motivos más que razonables para cambiar los sistemas de organización del trabajo, reducir sustancialmente el tiempo de las tareas repetitivas y mejorar cualitativamente las condiciones de trabajo, pero sobre todo se debe cambiar la mentalidad con que se aborda este tipo de trabajo. Y es que, como dijo el poeta: “Tienes que desengañarte: / por el camino que vas / no vas a ninguna parte”.

Consultado de http://www.diariosigloxxi.com/


Elegir la aguja correcta evita puntadas saltadas, hilos rotos, agujeros visibles y costuras irregulares. La decisión se hace con tres datos: tipo de tela, grosor de la tela y grosor del hilo. Para la mayoría de los proyectos domésticos, una aguja universal 80/12 funciona como punto de partida, pero no es adecuada para todo.

Qué significan números como 80/12 o 90/14

Los dos números expresan el mismo tamaño en sistemas distintos. En 80/12, el 80 corresponde al sistema métrico europeo y el 12 al sistema estadounidense. Cuanto mayor es el número, más gruesa es la aguja.

  • 60/8–70/10: telas muy finas y ligeras.
  • 75/11–80/12: telas ligeras o medianas.
  • 90/14: telas medianas a gruesas.
  • 100/16–110/18: materiales gruesos e hilos más pesados.

La aguja debe abrir un espacio suficiente para que el hilo pase sin rozar demasiado, pero no ser tan gruesa que deje perforaciones innecesarias.

Qué tipo de aguja usar

Aguja universal

Es la opción general para tejidos planos como algodón de peso medio, popelina y muchas mezclas. Si estás empezando con una tela estable, prueba una 80/12 y realiza una costura de muestra.

Punta de bola o jersey

Su punta redondeada separa las fibras del tejido de punto en lugar de cortarlas. Es útil para jersey, tejidos de camiseta y algunos tejidos de punto. Ayuda a evitar puntadas saltadas y pequeños daños en la tela.

Aguja stretch

Está diseñada para tejidos muy elásticos o con bastante elastano, como licra, ropa deportiva y trajes de baño. Cuando una aguja de jersey todavía salta puntadas, una stretch suele ser la siguiente opción que conviene probar.

Aguja para jeans o denim

Tiene un asta reforzada y una punta preparada para atravesar mezclilla y costuras con varias capas. Empieza con 90/14 para denim medio y aumenta el tamaño si el material y el hilo lo requieren.

Aguja Microtex

Su punta fina y aguda produce perforaciones precisas. Funciona bien en microfibra, tafetán, organza y telas densamente tejidas. También ayuda cuando buscas pespuntes bien definidos.

Aguja para cuero

Posee una punta cortante que abre el material. Debe usarse en cuero y materiales similares, no en tejidos normales, porque puede cortar sus fibras.

Tabla rápida según la tela

Tela Tipo recomendado Tamaño inicial
Gasa y organza Microtex 60/8–70/10
Popelina y algodón ligero Universal 70/10–80/12
Algodón medio y lino Universal 80/12–90/14
Jersey de camiseta Jersey o punta de bola 70/10–80/12
Licra o tejido muy elástico Stretch 75/11–90/14
Denim medio Jeans 90/14
Denim grueso o varias capas Jeans 100/16–110/18
Cuero fino o medio Cuero 80/12–100/16

Estas medidas son referencias iniciales. El tejido exacto, el número de capas y el grosor del hilo pueden exigir un ajuste.

Prueba de cinco minutos antes de coser

  1. Coloca una aguja nueva del tipo adecuado.
  2. Usa un retazo doblado con el mismo número de capas del proyecto.
  3. Cose primero a velocidad moderada.
  4. Observa el derecho y el revés de la costura.
  5. Si hay puntadas saltadas, ruido, tirones o agujeros grandes, detente y cambia el tipo o tamaño de aguja.

No tires de la tela para ayudarla a avanzar. Los dientes de arrastre deben moverla; forzarla puede desviar y romper la aguja.

Señales de que la aguja no es correcta

  • Puntadas saltadas.
  • Hilo que se deshilacha o rompe.
  • Tela enganchada o con agujeros grandes.
  • Golpeteo inusual al coser.
  • Aguja que se flexiona al atravesar varias capas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar una aguja universal para todo?

No. Puede servir para muchos tejidos planos, pero el punto, la licra, el denim, las telas muy finas y el cuero suelen coserse mejor con una aguja especializada.

¿Una aguja más grande siempre cose mejor una tela gruesa?

No necesariamente. Debe ser suficientemente resistente para la tela y suficientemente amplia para el hilo, pero un tamaño excesivo deja perforaciones mayores y puede dañar el material.

¿Por qué una aguja nueva salta puntadas?

Puede ser del tipo incorrecto, estar mal insertada o no combinar con el hilo y la tela. Comprueba que llegue hasta el tope y que la cara plana quede en la orientación indicada por el manual de tu máquina.

Siguiente paso

Guarda esta guía y realiza siempre una prueba en un retazo. Si aun con la aguja correcta el hilo se rompe, revisa también el enhebrado, la tensión, la calidad del hilo y el estado de la placa de aguja.

Fuentes consultadas

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